Sobre la base de que los niños/jóvenes aprenden mejor siguiendo sus propios intereses y metas, la tarea del educador (a) es la estimularlos y animarlos para que elijan, planifiquen y organicen las actividades y los materiales que van a utilizar. En esas condiciones, los niños/jóvenes exploran, preguntan, dan cuenta de sus trabajos, resuelven problemas ya sea solos o interactuando con sus compañeros.

Los principales beneficios de este enfoque pedagógico, son:

  • Desarrolla la iniciativa personal;
  • Fomenta la creatividad;
  • Fortalece la motivación intrínseca por el aprendizaje;
  • Fomenta la autoestima;
  • Favorece el desarrollo de la inteligencia emocional;
  • Ayuda a desarrollar habilidades de pensamiento reflexivo;
  • En definitiva, el enfoque HighScope les permite aprender a pensar, comprender y enfrentar situaciones distintas de mejor manera.

La evaluación en este enfoque, tiene su acento en la observación de las características, competencias y desarrollo del niño/joven, lo cual implica un gran trabajo para el adulto. El acento principal está en los informes cualitativos (destrezas, habilidades, conocimientos, actitudes) en un sentido de progresión de cada niño/joven. Para detectar todos estos aspectos, hay que utilizar gran número de instrumentos y registros, que permitan una mejor observación del proceso pedagógico y personal de los niños/joven.

Los resultados están directamente relacionados con las capacidades que hoy nos está exigiendo nuestra sociedad: aprender a cómo aprender; aprender a desaprender comportamientos que no son adecuados; aprender a convivir con otros y a construir con otros; y finalmente, aprender a emprender tareas nuevas, en forma comprometida, creativa y responsable.